Puede que uno de estos días,
éntre en tu vida sin avisarte
y a partir de ese momento
la vida como la conocíamos:
Cambie para siempre.
LokoPoeta


Doble la esquina todavía sintiendo el aliento agitado
Casi sin pensarlo un pequeño rincón sin luz me guardo
Estaban cerca, lo sabía, lo podía sentir...
Mis pies entumecidos continuaban buscando el punto exacto
Reestructurando el momento, el instante en que había comenzado
Toda esta inmensa, y delirante fuga.
Lo sabía bien, ya la conocía demasiado.
Año tras año, década tras década y siglo tras siglo...
Se volvía a repetir.
Todavía recuerdo aquella primera vez,
Los imperios se explayaban en torno a mí
Y la búsqueda era sangrienta y sin descanso
Pero siempre, tal vez por instinto, tal vez por azar
Lograba escapar.
Con los años, la locura y la barbarie fueron aumentando
Y los lugares seguros disminuyendo.
Cada ser,
cada alma,
cada maldito individuo en este planeta:
Buscándome.
Revisando cada rincón.
Prometiendo.
Implorando.
Todo por atraparme, todo por tenerme.
Me duele confesarlo...
pero muchas veces pensé en entregarme, en venderme
En ponerle fin a esta interminable huída.
Pero siempre reaccione a tiempo.
No es que no me agrade la gente,
No es que yo no quiera alegrarlos
Solo que este asunto de la omnipresencia
Se me hace un poco difícil.
Es solo cuestión de esperar un poco...
Tan solo unas horas mas...
y todos se olvidaran de mí.
Al menos hasta el año entrante.
¡¡¡Dios mío como odio este maldito día!!!
¡¡No!! Otra vez...
Ahí vienen de nuevo.
Solo les pido un favor:
Si alguien pregunta por mí, nunca le digan que estuve aquí.
Ah!! Y disculpen mi mala educación, olvide presentarme.
Igualmente ya me deben conocer...
Pero pueden llamarme como quieran.
Yo personalmente, prefiero “Amor”.
Es tarde, debo irme.
Adiós.
LokoPoeta
iré donde quieran mis botas
y si quieres que te diga que hay que hacer:
te diré que apuestes por mi derrota.
Quitate la ropa, así esta bien,
no dejes nada por hacer...
si has venido a comprarme largate,
si vas a venir conmigo agarraté.
Larguémonos, chica hacia el mar
no hay amanecer en esta ciudad
y no sé si nací para correr
pero quizás si que nací para apostar.
Se que ya nada va a ocurrir,
pero ahora estoy contra las cuerdas
y no veo ninguna forma de salir
pero voy apostar fuerte mientras pueda.
Larguémonos, chica hacia el mar
no hay amanecer en esta ciudad
y no sé si nací para correr
pero quizás si que nací para apostar.
Ya no puedo darte el corazón
perdí mi apuesta por el rock & roll
es la deuda que tengo que pagar
y ya no tiene sentido abandonar
ya no tiene sentido abandonar
oh no, late el corazón...






