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martes, 18 de octubre de 2011

Eterno Ritual



La lluvia nuevamente cae, y vuelve a tomar de rehén a la ciudad...
yo decido volverme a convertir en su amante más pasional,
el pacto es claro: ella me transforma, me cambia la piel;
yo la cuido y la admiro hasta la última gota.

LokoPoeta

lunes, 31 de enero de 2011

Apuesta por el rock & roll



Ya no puedo darte el corazón,

iré donde quieran mis botas

y si quieres que te diga que hay que hacer:

te diré que apuestes por mi derrota.


Quitate la ropa, así esta bien,

no dejes nada por hacer...

si has venido a comprarme largate,

si vas a venir conmigo agarraté.


Larguémonos, chica hacia el mar

no hay amanecer en esta ciudad

y no sé si nací para correr

pero quizás si que nací para apostar.


Se que ya nada va a ocurrir,

pero ahora estoy contra las cuerdas

y no veo ninguna forma de salir

pero voy apostar fuerte mientras pueda.


Larguémonos, chica hacia el mar

no hay amanecer en esta ciudad

y no sé si nací para correr

pero quizás si que nací para apostar.


Ya no puedo darte el corazón

perdí mi apuesta por el rock & roll

es la deuda que tengo que pagar

y ya no tiene sentido abandonar

ya no tiene sentido abandonar

oh no, late el corazón...



sábado, 8 de enero de 2011

Lluvioso Renacer





Llueve... otra vez en Buenos Aires.
La ciudad se apaga bajo el agua,
se sofoca, se desarma, vuelve a ser.
Y mientras el viento ocupa mi ventana,
y la madrugada amenaza con su paz,
me reencuentro, tras el tiempo que morí.
Nuevos días, nuevos sueños,
que otra vez me trae Enero.
Enero, eneros, que tanto me quitaron,
y que tanto me dieron, también.
Sigo vivo, buscando, buscándote...
aunque todavía no sepa que, o quién, sos.

Un sueño.
Un amor.
Un horizonte.
Una pregunta,

(sin respuestas)

Una tormenta...

que amanece entre las gotas...


de un Enero que me empapa en su avenida.


jueves, 14 de octubre de 2010

De esa lluvia en primavera, y el hallazgo de una nueva piel


Bajo, y la calle me recibe, diferente.
El olor a lluvia me atrapa, se cuela por mis poros,
y me despierta, mucho más allá de mis sentidos.

Camino, voy a encontrarme, sin saberlo.

Y mientras, sin prisa, pero con pausa: el cielo me admira;
mientras floto en esa vereda tan caminada, pero a la vez, tan nueva.

Entiendo, soy otro.
Y me estoy empezando a respirar.

Y recibo esa primera gota, que me inunda,
y me encuentra de nuevo,
otra vez (y por vez primera),
en esta esencia, de ser, otra vez yo.

Miro el cielo, la lluvia me calma...
y descubro un montón de sensaciones cruzándome la piel.

Respiro.

Me ahogo en una gran bocanada,
de este aire tan nuevo,
tan fresco, con su olor a lluvia,
y a alguna mirada nueva.

Y cierro los ojos,
y veo esos ojos,
esa mirada de tormenta,
que me baña, que me espía,
cálida y llena de frescura.

Y las flores se estremecen con las gotas,
y se sienten, hoy, de nuevo, un poco más hermosas,
de lo que ayer, habían logrado ser.

Es solo una noche de lluvia más,
y mientrás la ciudad se entrega
al orgasmo mecedor de su caricia,
yo entiendo, veo, y descubro, otra vez,
y despúes de la sequía
este elixir de nuevas sensaciones.

De un poeta,
de una mirada,
de una piel,
y una lluvia en primavera
que me vuelve a desnudar.



LokoPoeta