miércoles, 12 de febrero de 2014

Vértigo

 


Poner el pecho al dolor,
a los días que se levantan crueles
(uno atrás del otro)
y en soledad,
porque después de haber puesto
todas tus mejores (y peores) fichas
sobre este paño de vivir,
las preguntas a veces no tienen respuestas.
O sangran mucho al contestarlas.
Resignar.
Apagar la ilusión y aprender a volar de nuevo,
no es una tarea fácil, se llama vivir.
Saltar, una vez más, al vacío, sin redes ni seguros,
es la única manera de entender las alas.
Las alas que nos van a llevar a donde queremos ir,
las alas que nos enseñan que aprender a volar, también significa crecer.
Y por eso el cielo es de aquél que aprende a perder el vértigo.

LokoPoeta


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Vértigo- Mama Santa
Podría caer, arrodillado en banderas de rebelión,
de solo pensar en el vértigo de mi fracaso.
El vértigo no es el miedo a caer al vacío,
sino la atracción de la inmensidad que seduce nuestros corazones.

Izar la bandera de tu ilusión no es fácil, campeón,
mas alto es el riesgo mayor el vértigo a fracasar
Pero tu caída no se va a escuchar en esta
kermés de rengos que viven besando el suelo
y no ven que el cielo es de aquel que aprende
a perder el vértigo

Buscando un lugar donde vivir tu manera
de vivir te viste perdido en la jungla globalizada,
y en ese momento besaste el suelo del perdedor,
borraste de tu alma vestigios de aspiración.

Pero si no encontraste tu lugar hacelo vos mismo.
Morir si no nacés es imposible y es bueno ser parte de algo
pero mejor que ese algo
sea parte de vos.


Escuchar en Youtube


martes, 11 de febrero de 2014

¿Qué va a ser de mí?

 


¿Qué va a ser de mí?- Ismael Serrano

Qué va a ser de mí, volveré a mentir de nuevo.
Llenaré mi cama de fantasmas, de muertos.
Contaré los días, las calles que nos separan.
Las tardes de domingo esperaré tu llamada.

Maldeciré a las parejas que, abrazadas,
sueñan con habitaciones de hotel desocupadas.
Y odiaré con calma tu risa,
todas mis palabras, nuestra despedida.

Qué va a ser de mí, les diré barbaridades
a las mujeres hermosas que pasen por mi calle.
Sin que me invites, me colaré en tus fiestas.
Cuando venga tu recuerdo, reiré con violencia.

Iré a buscarte a los sitios acordados
aunque tú no vengas, aunque me hayas olvidado.
Te escribiré los versos que nunca te hice,
seré puntual como siempre quisiste.

Qué va a ser de mí, emprenderé un largo viaje
para que el eco de tus noches nunca me alcance.
Qué va a ser de mí, dudo que en ningún bar
me puedan servir todo el alcohol que necesito para olvidar.

Iré a buscarte a los sitios acordados
aunque tú no vengas, aunque me hayas olvidado.
Te escribiré las cartas que nunca te hice,
seré puntual como siempre quisiste.

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domingo, 17 de noviembre de 2013

Tiempo



Tiempo para sentir,
tiempo para planear,
tiempo para abrir los ojos
y buscarte cada mañana.
Tiempo para conocerte,
tiempo para juzgarte,
tiempo para cambiarte,
tiempo para resignar/me.
Tiempo para aprender a amarnos,
tiempo para recorrer tu cuerpo,
tiempo también para darnos cuenta,
que nunca aprendimos nada,
a pesar del tiempo.
Tiempo para el silencio,
tiempo para la furia,
tiempo para los gritos,
para el odio y la tormenta.
Tiempo para reírnos,
tiempo para mirarte,
tiempo para grabar tu sonrisa
integramente en mi alma.
Tiempo para disfrutarte,
tiempo para soñar a tu lado,
tiempo para verte dormir,
y llenarme de tu paz.
Tiempo para sufrir tus tiempos
tiempos que no van a la par de los míos.
Tiempo para sangrarte,
tiempo para hurgar en la herida,
tiempo para agigantar el dolor,
y así mutarlo en alimento.
Tiempo eterno,
tiempo corrosivo
tiempo danino,
tiempo como adjetivo,
sustativo y acción.
Tiempo para encontrarme,
tiempo para perderme,
tiempo para escaparme,
del tiempo este maldito.
Tiempo para morirme,
tiempo para viajar-me,
tiempo para enfrentar y asumir
mi colección de fracasos.
Tiempo para enloquecerme,
tiempo para indagarme,
tiempo para esperarte,
tiempo para retirarme.
Tiempo para estar erguido,
tiempo para ir a buscarte,
tiempo para reinventarnos,
antes de que sea tarde.
Tiempo sin tiempo,
tiempo extenuante,
tiempo que todo diste
y haz de llevarte.


LokoPoeta


martes, 3 de septiembre de 2013

Desierto de ausencia

 

El infierno empezó de nuevo.
Estoy tirado en la cama y soy un espectador.
El techo parece estar a kilómetros,
las paredes se agrandan y se alejan con cada segundo.
La ausencia gana territorio con cada minuto que pasa.
Y yo desde acá, desde la cama, observo todo.
Cada uno de los objetos de este cuarto me habla de vos.
Cada prenda de ropa, perfume, papel, la lámpara,
el ropero... cada cosa tiene una historia tuya para contarme.
Recorro la cama una y otra vez,
la palpo, la subo, la bajo , le doy vueltas...
pero no te encuentro, no estás.
Entonces empiezan las preguntas
(sin respuestas),
las imágenes en la cabeza,
los recuerdos, los momentos,
el tormento mental.
Trato de responderme,
y me encuentro culpándome,
de todos los errores que cometí,
de mi ansiedad, de quererlo todo y ya,
para mí, para vos, para nosotros.
La culpa de vivir este karma
de ser tan sensible,
de necesitar tanto,
de no poder medir losputossentimientos.
Y vos tán fría,
tan calculadora,
tan en su medida,
tan colgada del brazo de la libertad
con los ojos cerrados.
Me duele la espalda, la tensión es tremenda,
me doy vuelta y encuentro una montaña de "mochilas" apiladas sobre mí.
Empiezo a mirarlas
y tienen errores, pifiadas,
disculpas en vano, una bolsa grande que dice:
"La misma piedra: el artículo número uno para simbolizar
la repetición de errores desde comienzos de la humanidad".
Todas tienen mi nombre,
pero también cuando empiezo a examinar a fondo,
me encuentro con mochilas que son tuyas:
irritabilidad, nerviosismo, orgullo, dolor,
miedo, cansancio, violencia, DUDA.
No entiendo porqué estaban sobre mis hombros.
Pero igual las llevé, tal vez sin darme cuenta,
pero lo hice sin quejarme.
Mirándolas surge la pregunta:
¿Siempre viajaron conmigo o las dejaste cuando te fuiste?.
Nunca me lo voy a poder responder.
La luz se empieza a colar por las rendijas de la persiana,
y es el único indicio que tengo que afuera ya empieza a asomar el día.
Esta habitación no tiene relojes,
el celular hace rato que quedó sin batería
y se murió por algún rincón entre las sábanas.
Yo me senté en la computadora a escribirte,
y decidí que era buena idea detener el reloj.
Ahora marca 2 de septiembre de 2013, 23:15 horas.
Ahí, para mí, es donde terminó el indicio del tiempo.
Ahora vivo en un desierto atemporal.
La cama ya está deshecha,
es toda una masa amorfa
que se esfuerza en mantenerme con ella,
en hacerme parte de sus laberintos,
y yo la complazco, no tengo razón para escapar.
Vuelvo a mirar,
vuelvo a repasar cada historia de
los objetos que hay en mi cuarto,
no sé si es una casualidad (si es que existen)
una certeza, o una burla del destino,
pero cada objeto tiene para decir algo de vos...
(o tal vez es mi mente creando relaciones que no existen).
Entonces me lleno de angustia,
me abrazo a la almohada y lloró.
Lloró con fuerza, con ganas,
pensando que si lo hago lo suficientemente fuerte,
voy a poder sacar todo este dolor de adentro,
extirpar el vacío,
pero no sirve de nada.
Me vuelvo a fundir en la cama.
Entonces como sorpresa,
ahí en un rincón,
como escondido,
como esperando a ser descubierto
en el momento exacto,
me encuentro tu pijama.
Siento un alivio, una oleada de paz adentro mío,
como si el objeto inanimado y expectante,
me viniera a consolar.
Lo abrazo tan fuerte que lo estrujo todo.
Tiene tu perfume.
Y eso te hace estar acá.
Entonces lo acomodo, me abrazo a él,
y lo convierto en mi tesoro más grande.
Lo huelo, le hablo, lo trato como si estuvieras conmigo,
le digo, "gorda te extraño, vení abrazame".
Y el está ahí y me abraza,
y parece que tu perfume
se va a quedar para siempre conmigo.
Entonces me tapo, lo vuelvo a mirar
y me duermo tranquilo abrazado al pijama.
Pero pasadas las horas, vuelvo a despertar.
Afuera del otro lado de la puerta,
se escuchan voces, movimiento, gente viviendo,
recuerdo que tengo una familia.
Pero decido quedarme acá,
con mi infierno,
con mi cama,
con mi tesoro,
con mi pijama.
De vez en cuando alguien abre la puerta,
se asoma y me pregunta por la comida,
yo les respondo: "no, gracias, estoy bien".
Y me acuesto otra vez,
y le hablo a tu pijama
para sentirte cerca.
Y me pongo a esperar,
este tiempo sin tiempo,
en este desierto de ausencia,
en el que decidí vivir,
esperando el día
en que decidas volver.
Te extraño,
te necesito,
te amo,
sólo espero que estés bien
en donde quiera que estés.
 
 
LokoPoeta


viernes, 7 de junio de 2013

Entrañas



Estoy frente al espejo... ahí estoy.
Una montaña de causas y efectos,
un puñado de decisiones mal tomadas,
un montón de vestigios de perdones rematados.
Siempre subido a la vorágine de las intensidades,
con la soga en el cuello de mi "yo racional",
con los hilos tensados, cuelgo para el show.
Y una vuelta, y otra vuelta, y también una más...
¿cuánto es posible presionar a mis límites?;
jugar a marcar una "x" más, más allá del horizonte,
rayuela sin cielo ni tierra, solo el vicio de jugar una-vez-más.
Y abajo de los párpados, allá en algún lugar,
donde la mente dibuja conectada a la sangre,
que bombea para recordarme (cada segundo): "estás vivo"...
debe yacer el amor.
Caliente, espeso, justo para servirse a 36 o 37 grados,
depende de la locura, la intensidad, lo cotidiano del día.
A veces juego a creer que lo controlo,
me divierte la idea de pensar de que puedo manejarlo.
Pero cuando el viaje termina 
y la adrenalina se baja de mis venas,
el paño me muestra cada vez menos fichas,
y una sonrisa irónica
de este "dígalo con mímica" del libre albedrío.
Y me olvido de quién soy,
de quién era,
de lo que quería ser,
y me encuentro de nuevo volviendo a la tinta,
mientras escondo la dinamita,
y sigo midiendo la mecha: una y otra vez.


LokoPoeta

lunes, 1 de abril de 2013

Amar es debilidad




Amar es debilidad,
y no hay más vuelta que darle.
Creemos ser inmensos, grandes,
y es una ilusa ilusión.
Amar es debilidad,
y hasta un rey, el más tirano,
puede entregarte el reinado
escuchando al corazón.
No hay cura, no hay soluciones
no hay elixir, no hay pociones,
que te haga entrar en razones
y te aleje del amor.
Amar es debilidad,
y nos para ante el espejo
más profundo, mas añejo,
que te muestra el ruin reflejo,
de tu oscuridad peor.
Amar es debilidad,
y harás lo inimaginable
soportarás lo insoportable
por un segundo de amor.
Amar es debilidad,
y nos hace ser esclavos
venderemos lo impensado
sólo por un orgasmo más
con los ojos bien cerrados.
Amar es debilidad,
no me canso de gritarlo,
de decirlo, de plantearlo,
esperando que algún día
nos domine la razón...
Amar es debilidad,
pero el instinto es más fuerte,
la ceguera incoherente,
el enamoramiento una ilusión.
Amar es debilidad,
te lo repito, mi amigo,
lo firmo, yo lo he vivido,
y es el más dulce dolor.
Amar es  debilidad,
y ya no busco recetas,
soy débil y soy poeta,
me alimento del amor.


LokoPoeta


martes, 19 de febrero de 2013

Malos Aires


 

En los tiempos en que muero
sólo viajar me renueva
irme bien lejos de todo,
irme cerca de mi centro;
y si hoy no tengo fuerzas,
si soy ajeno a mis huesos,
si no existe mi lugar,
ni abrazos para mis sueños
tendré que hacer mi camino
seguir la voz que está adentro
fusionarme con el todo
y entender mi sufrimiento.
El viaje me está llamando
lo siento correr por dentro
la ruta sonríe cómplice,
el momento es incierto
¿Y si decido partir y no
hay fecha de regreso?
¿Alguién lo comprenderá
o me señalarán mil dedos?
Nunca fue este mi lugar,
nunca me sentí completo,
siempre me quise escapar,
pero siempre ganó el miedo.
¿Tengo mucho por dejar?
tal vez por eso me quedo.
Y si decido volar,
¿que llevaré en mi vuelo?
La guitarra queda acá,
nunca fui un buen compañero,
mi voz tiene que viajar,
irme sin ella no puedo.
El amor y la amistad,
mi dolor y mis deseos,
son grandes para cargar,
pero viajan con el tiempo.
Lo que fui se queda acá,
lo que soy, lo estoy midiendo,
lo que traiga al regresar,
será sólo crecimiento.
Lo que no puedo dejar,
es lo que soy, lo que tengo,
las letras y algún papel
la tinta la llevo adentro.
¿Cuánto quedará esperar?
¿Cuándo marcaré ese cero?
¡Cuánto cuesta desafiar
y poder vencer los miedos!
Malos aires, me haces mal,
no me encuentro, ni te quiero,
sé que te voy a dejar,
y que queda poco tiempo.


LokoPoeta



domingo, 18 de noviembre de 2012

Guerrero

 


El aire se pone espeso, y se hace muy difícil respirar,
el bosque está denso, y corro entre los árboles
en un laberinto de espejos que tienen tu cara.
Momentos.
Recuerdos.
La eterna magia,
y tu perfume.
Todo se mezcla, adentro, y tira,
y aprieta ese nudo,
ese puto nudo que no me deja respirar.
"Volvé a confiar"
"Volvé a creer"
"Dejalo ser"
"Let it be"
"Sólo un poco más de paciencia"
"Cerrá los ojos"
¡Y la eterna lucha de caer, y volverme a levantar!
No me duele en el cuerpo, me duele en el alma,
esto de querer ser un guerrero.
Y no tengo espadas,
no tengo armaduras,
sólo tengo esto que soy, 
y esta sensibilidad maldita que tanto odio.
Esto que soy, ¡esto de lo que tantas veces te reíste!
Maldigo a mi karma, maldigo a mi suerte,
pero no puedo maldecirte a vos.
Porque a pesar de todo, todavía acá tirado,
muriendomé, viendo como la sangre fluye
y de a poco se lleva todos mis sueños,
no puedo olvidar como cambiaste mis días.
Gracias por venir, gracias por hacerme acordar
esta locura extrema de la que ya me había olvidado:
este dolor tan embrigador que tiene el amor.
Gracias por tu luz,
te amo con el alma,
pero ya es tiempo de partir.
Debo morir,
y si algo me tiene que traer de vuelta a la vida
que sea el néctar de tus besos.



"¡Aquí fijaré mi eterna morada,
para librar a esta carne,
hastiada del mundo,
del yugo de mal influjo de las estrellas!…
¡Ojos míos, lanzad vuestra última mirada!
¡Brazo, dad vuestro último abrazo!
Y vosotros, ¡Oh, labios! Puertas del aliento,
sellad con un legítimo beso el pacto sin fin
con la acaparadora muerte.
¡Ven, amargo conductor! ¡Ven, guía fatal!
¡Tú, desesperado piloto, lanza ahora de golpe,
para que vaya a estrellarse contra las duras rocas,
tu maltrecho bajel, harto de navegar!
¡Brindo por mi amada! ¡Oh sincero boticario!
¡Tus drogas son activas!
Así muero…
¡con un beso!"
*


LokoPoeta






*Extracto del último acto de Romeo y Julieta de William Shakespeare.



jueves, 6 de septiembre de 2012

De abismos y vos



Salto, y el precipicio tiene tu color,
salto, y todo el aire rebalsa de VOS.
Soy un instante, me dejo atrapar
por esta marea tan llena de AZAR.
Y veo mil rostros nadando este mar,
rostros que me miran,
rostros que se van,
rostros que me escapan,
rostros que no están,
rostros con TU NOMBRE,
y tu ETERNIDAD.
Y entonces mis poros
salen a cazarte,
mis ojos te inventan,
me late la sangre,
mi boca suplica,
ahogarse en tu carne,
quemarme en tu fuego,
lograr encontrarte.
Pero me despierto,
como siempre tarde,
me duele el silencio,
tu juicio constante,
mi voz queda muda,
heridas sangrantes,
palabras que clavan,
la duda tajante,
no sé si te pierdo,
si puedo ganarte,
maldigo al DESTINO,
que quiere enterrarme.
¡Amor, cuanto duele,
este arte de amarte!
esclavos de un sueño,
dolor embriagante,
pero ésta es la lucha,
no quiero bajarme.
A veces te pierdo,
y quiero olvidarte,
pero si me duermo,
volvés a buscarme,
sos mi gran pendiente,
mi enigma danzante.
Vivo el desafío
me caigo hacia vos,
veo el precipicio,
tiene tu color,
tal vez hoy me vaya,
me quede con vos,
pero sé que nunca
se me va olvidar tu VOZ.
 
 
LokoPoeta
 
06- 09 -2012




sábado, 9 de junio de 2012

Sobre la ciudad...



Dicen que se subió a su burbuja, y salió a flotar sobre la ciudad.
Vivía una de esas caminatas y uno de esos estados de conciencia,
que le daba el inmenso poder de poner toda la ciudad en pausa.
Una guitarra acústica y un poco de poesía acompañaban su danza;
su lento flamear (casi imperceptible), sobre las baldosas de cemento.
Y ahí estaba él, una vez más, contra viento y marea.
Entendiendo, comprendiendo, ¿yendo al choque o escapando?,
con todo lo que la vida le estaba por traer.
Por todos esos días, que aún quedaban por venir...
con sueños, luces, oscuridad:
esa montaña rusa de volver a sentirse vivo.
Y por más que le pesara
(y lo calmara al mismo tiempo)
ese sospechoso y casi olvidado
olor a besos y flores.


LokoPoeta

jueves, 29 de diciembre de 2011

Ciudad Arrabalera



Ciudad arrabalera,
de grises alienados,
de locos sin relojes,
de sueños apagados.

Ciudad,
que sos mi cárcel
mi hogar, y mi condena
la sede de mis miedos
la reina de mis penas.

Ciudad,
que también tiene
algunas alegrías
mis flores, mis amigos
tu boca, tuya y mía.

Ciudad,
en la que hoy queda
lo que mis labios sueñan
tus rulos, tu sonrísa,
y el beso que me quema.

Ciudad,
hoy te abandono
por un poco de arena
el sol, el horizonte
y un mar que da respuestas.

Ciudad,
hoy no me llores
hacéte carnaval
que cuando vuelva a casa
quiero aprender a amar.


LokoPoeta


martes, 18 de octubre de 2011

Eterno Ritual



La lluvia nuevamente cae, y vuelve a tomar de rehén a la ciudad...
yo decido volverme a convertir en su amante más pasional,
el pacto es claro: ella me transforma, me cambia la piel;
yo la cuido y la admiro hasta la última gota.

LokoPoeta

lunes, 3 de octubre de 2011

Mi verdad...



Hoy,
después de muchos,
muchísimos años,
volví a encontrarme,
a sentirme,
y a entender:
lo que quiero,
lo que siento,
y lo que soy.

A veces, tan sólo una canción,
(o una simple poesía)
puede cantarte mil verdades
de las que te escapaste,
un montón de tiempo
refugiado en tu dolor.


LokoPoeta

jueves, 8 de septiembre de 2011

Todo o nada



Las musas están de paro,
la pluma un poco seca,
las sábanas tirando a frío
y yo acá, atrincherado...
resistiendo futuras guerras,
preparado para sangrar,
a un paso del huracán.

LokoPoeta

lunes, 11 de julio de 2011

Hoy, tal vez, mañana




Puede que uno de estos días,
éntre en tu vida sin avisarte
y a partir de ese momento
la vida como la conocíamos:

Cambie para siempre.


LokoPoeta

domingo, 19 de junio de 2011

La Gala del exceso



En la gala del exceso
de manjares y de alcohol
la locura se hace espejo
de tu triste involución

De los años de la gloria
la belleza en esplendor
sobredosis de victorias:
poco y nada te quedó

Sos cenizas de tu historia
solo un monstruo o un bufón
subastaste tu corona
no hay más reinas, ni campeón

Todo el éxito dejaste
adherido en el colchón
en obesas voluntades
de tu ego en coma dos

Ya no queda más confianza
autoestima o seducción
solo un hígado a la rastra
por su fuego y corrosión

Lo reciben entre astas
manantiales del horror
y entre mares de inmundicias
secuestran hasta tu último honor

Y los años que burlabas
te robaron lo mejor
la lujuría enajenada
el chamuyo de varón

Y entre sábanas tiranas
no hay batallas, rey ni dios,
solo una verdad cantada:
soledad, es su sabor.

Matías D. Roldán
(LokoPoeta)



jueves, 9 de junio de 2011

La soledad




...otra vez me quema
y me llama la soledad.




lunes, 6 de junio de 2011

失眠



Y no puedo evitar ser amigo de la noche,

donde a veces me oculto,

y otras tantas me encuentro...


LokoPoeta

martes, 5 de abril de 2011

Norte



Los kilómetros se van diluyendo
y palpo el rodar de esta ruta
que, (una vez más),
marca el cero.
Vuelvo, (otra vez)
entre anhelos y tristezas
que me gritan al oído,
despacito,
en la impotencia,
que el regreso es inminente.

Norte, incógnita o destino incierto
para el mapa de mis sueños,
de mi gélida brújula, la otra cara,
de la luz, candil rival
antítesis cardinal del lugar donde algún día
finalmente me encontré y comprendí mi gran verdad.

Norte, lejano norte, caluroso norte...
que me abraza entre sus cerros,
sus colores, su respeto, su cultura, su hermandad.

Que me enseña, me susurra,
desentraña mi cabeza,
me seduce, y me desmuestra
que la piel vuelve a cambiar.

Y no hay espejos,
y no hay reflejos,
solo está el todo,
la integridad.

Y la ceguera, ya no es ceguera,
y la mirada es más mirada
lo entendí a Mario:
los ojos cambian, nunca el mirar.*

Y mientras vuelvo y me repaso
me impregno en tinta
quiebro mi ocaso
soy estandarte de mi verdad:
que mucho es poco,
pero se sangra,
que sólo es uno
la propia traba
mutar las alas
es decidir, luego accionar.

Los kilómetros se van diluyendo
y palpo el planear sobre esta ruta
que, (por primera vez),
la veo desde acá arriba.


Matías D. Roldán



* los ojos cambian, nunca la mirada.
(Nunca la mirada, Mario Benedetti)

domingo, 20 de marzo de 2011






"Nunca pudo comer del queso
sin que la trampera lo aplaste"